Fortalecer las políticas públicas para la conservación de las abejas nativas sin aguijón, reconocer el liderazgo de las mujeres en la meliponicultura y promover prácticas que vinculen la crianza de estos polinizadores con la conservación de los ecosistemas fueron algunas de las principales oportunidades identificadas durante el foro “Reservas de Biósfera, Mujeres y Meliponicultura”, realizado en Oxapampa en el marco del I Encuentro de Meliponicultura de la Selva Central del Perú.
El encuentro, organizado por la Asociación Nacional de Meliponicultores del Perú (ANAMEP) y coorganizado por el proyecto regional Poli-LAC y la Cooperativa Agraria de Mujeres Innovadoras de Reserva de Biosfera, reunió a más de 100 participantes y permitió intercambiar experiencias de Perú, Brasil, Paraguay y Costa Rica. El diálogo contribuyó a identificar acciones para consolidar la meliponicultura como una actividad que aporta a la conservación de la biodiversidad, al mantenimiento del servicio ecosistémico de polinización y al desarrollo económico y social de las comunidades.
Asimismo, se desarrollaron actividades prácticas y aprendizaje en campo, orientadas a fortalecer los conocimientos y prácticas responsables vinculadas a la crianza y conservación de las abejas nativas sin aguijón.
Impulso a políticas públicas para proteger a las abejas nativas
Dentro de los principales resultados del foro fue la identificación de la necesidad de fortalecer el marco normativo y las condiciones institucionales para el desarrollo sostenible de la meliponicultura en el Perú.
El análisis de la situación nacional y el intercambio de experiencias latinoamericanas permitieron reconocer oportunidades para avanzar hacia políticas públicas que promuevan esta actividad de manera sostenible y, al mismo tiempo, contribuyan a proteger a las abejas nativas frente a amenazas ambientales, entre ellas el uso indiscriminado de agroquímicos.
“Las abejas nativas necesitan del esfuerzo conjunto de productores, de la academia y también de los que hacemos políticas públicas. Tenemos que desarrollar las bases para potenciar la actividad en el futuro a través de un trabajo articulado y colaborativo”, mencionó Mirbel Epiquién, director de la Dirección General de Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente.
Por su parte, Rocío Chancayauri, especialista en Conservación y Manejo de Fauna Silvestre del SERFOR, resaltó la importancia de considerar las experiencias y realidades de los territorios para el desarrollo del reglamento y protocolo vinculados a esta actividad en el marco de la Ley Nº 32235.

Participantes del foro “Reservas de Biósfera, Mujeres y Meliponicultura”
Foto: Profonanpe
Mujeres: protagonistas de la conservación y la meliponicultura
Uno de los ejes centrales del foro fue visibilizar el papel que cumplen las mujeres en la crianza y conservación de las abejas nativas sin aguijón, así como su aporte al bienestar de sus comunidades.
Durante el evento se compartieron experiencias que mostraron cómo el manejo ético y responsable de meliponarios puede articular la conservación de los ecosistemas con oportunidades de generación de ingresos y fortalecimiento de capacidades locales. También se destacó el liderazgo comunitario de mujeres que participan en la protección de las abejas nativas y de los hábitats de los que dependen.
El diálogo permitió reconocer que la participación de las mujeres no se limita a la crianza de abejas, sino que también comprende la transmisión de conocimientos, la gestión comunitaria y la generación de iniciativas económicas vinculadas al aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.

Práctica en campo desarrollada durante el encuentro.
Foto: Profonanpe
Sobre Poli-LAC en Perú
En Perú, el proyecto “Acción regional para mejorar la protección de los insectos polinizadores y los servicios de polinización en América Latina y el Caribe (Poli-LAC)”, liderado por el Ministerio del Ambiente, en alianza con el Grupo Técnico de Polinizadores, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y Profonanpe, con el apoyo de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, por encargo de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Gobierno Federal de Alemania.