Con binoculares en mano, un grupo de jóvenes de Pichirhua comenzó a familiarizarse con las aves que habitan su territorio. Las jornadas de capacitación, que combinan clases teóricas y salidas de campo en el sector Lidioni y Tarpaya, forman parte de la creación del Comité de Monitoreo de Aves de la propuesta de Área de Conservación Privada (ACP) Pichirhua.
Durante las sesiones, los participantes aprendieron técnicas para identificar, observar y registrar aves. El objetivo es que estos conocimientos puedan continuar desarrollándose en la comunidad y que los jóvenes puedan compartir lo aprendido con sus familias y otros pobladores.

Ejemplar de Vultur gryphus. – © Conservación Amazónica – ACCA
El siguiente paso será iniciar el monitoreo sistemático de aves en el ACP, con especial atención en especies de interés para la conservación, como el royal cinclodes (Cinclodes aricomae), el torito de pecho cenizo (Anairetes alpinus) y el cóndor andino (Vultur gryphus).
Los registros permitirán conocer mejor qué especies están presentes, dónde se encuentran y cómo cambia su presencia a lo largo del tiempo. La información generada desde la propia comunidad contribuirá así a ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad de Pichirhua y a orientar futuras acciones de conservación.
Ahora, el reto será llevar lo aprendido al campo y convertir cada avistamiento en información. Con el inicio del monitoreo, los pobladores de Pichirhua tendrán un papel activo en conocer las especies que comparten su territorio y seguir de cerca los cambios que ocurren en sus ecosistemas.
Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos de Conservación Amazónica – ACCA por fortalecer la conservación basada en comunidades, promoviendo herramientas que integren biodiversidad, gobernanza y desarrollo sostenible en los Andes y la Amazonía.

Clases teóricas sobre el monitoreo de aves. – © Conservación Amazónica – ACCA
La Iniciativa Conserva Aves es liderada por American Bird Conservancy (ABC), National Audubon Society (Audubon), BirdLife International, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLAC). Los socios nacionales son Profonanpe y ECOAN, líderes de la ejecución en Perú, con financiamiento del Gobierno de Canadá.