Una expedición científica confirmó el alto valor ecológico de bofedales, pajonales y ecosistemas periglaciares ubicados en el área de amortiguamiento de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, en la zona altoandina del Nevado Tunsho, provincia de Yauli (Junín).
Dicha expedición fue desarrollada entre finales de 2025 e inicios de 2026, la investigación generó información científica clave para sustentar la propuesta de creación del Área de Conservación Privada (ACP) Comunal Nevado Tunsho, orientada a proteger más de 3 000 hectáreas de ecosistemas altoandinos. La expedición fue impulsada por la Asociación Conservación e Investigación Ambiental (CIAM), en colaboración con el grupo de investigación Ecología Molinera y con el respaldo de la Comunidad Campesina de Suitucancha.
El área evaluada se extiende desde los pajonales de media montaña hasta las zonas periglaciares que bordean el glaciar del Nevado Tunsho. A lo largo de ese recorrido conviven bofedales, humedales, roquedales y pajonales, formando uno de los paisajes de alta montaña más diversos y frágiles de los Andes centrales del Perú. Los resultados obtenidos, a través de evaluaciones de múltiples grupos de flora y fauna, ofrecen hoy una imagen clara y documentada del valor ecológico del área.

Vizcacha (Lagidium viscacia) encontrada durante el estudio – © CIAM
El área propuesta del Nevado Tunsho forma parte de un corredor ecológico estratégico que conecta los ecosistemas de alta montaña con la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, reforzando la protección de la cuenca alta y de las fuentes de agua que abastecen a las comunidades. En este territorio, ecosistemas como los bofedales y pajonales cumplen un rol fundamental en la regulación hídrica: los primeros actúan como esponjas naturales que almacenan y liberan agua de manera gradual, mientras que los segundos conectan el paisaje, sirven de refugio para la fauna y filtran el agua hacia los valles. Los estudios de campo evidencian que estos ecosistemas se mantienen en buen estado de conservación, lo que garantiza su función a largo plazo.
Además, la biodiversidad registrada confirma la alta importancia ecológica del área. Durante las evaluaciones se documentaron especies emblemáticas de los Andes como la taruca, la vicuña, la vizcacha y el zorro andino, lo que evidencia la existencia de cadenas tróficas funcionales. Asimismo, se registraron anfibios altamente sensibles a cambios ambientales, peces nativos de altura como las chalhuas y una diversidad significativa de macroinvertebrados acuáticos, indicadores de buena calidad del agua.
A ello se suma una notable diversidad de insectos y otros artrópodos, con más de 80 formas registradas, especialmente en los bofedales, que destacan como verdaderos reservorios de vida. En conjunto, estos hallazgos posicionan al Nevado Tunsho como un territorio clave para la conservación de la biodiversidad altoandina y la seguridad hídrica de la región.

Taller de presentación de resultados preliminares de expedición biológica – © CIAM
“Las comunidades que deciden conservar su territorio merecen que la ciencia les hable con claridad y con evidencias. Esta expedición nos permitió pararnos frente a la propuesta del ACP Comunal Nevado Tunsho con datos concretos: sabemos qué ecosistemas existen, en qué estado se encuentran, qué especies los habitan y qué riesgos los amenazan. Esa información no es solo un requisito técnico para la declaratoria; es el fundamento sobre el que la comunidad de Suitucancha podrá tomar decisiones informadas sobre su propio territorio por muchos años”, Jhusely Navarro, Presidenta de la Asociación Conservación e Investigación Ambiental (CIAM).
Conserva Aves es una alianza entre American Bird Conservancy (ABC), National Audubon Society, BirdLife International, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLAC). En Perú es implementada por Profonanpe en conjunto con la Asociación Ecosistemas Andinos (ECOAN). Asimismo, cuenta con el respaldo financiero del Gobierno de Canadá, a través de Global Affairs Canada (GAC).