Con el objetivo de fortalecer la protección de las abejas nativas sin aguijón y otros insectos polinizadores, el proyecto Poli-LAC desarrolló el primer taller de meliponicultura en la Reserva de Biósfera Oxapampa-Asháninka-Yánesha (BIOAY). Esta actividad capacitó a 20 actores clave del territorio, entre ellos representantes de la Gerencia de la Reserva de Biósfera, comunidades nativas, guardaparques del Sernanp, apicultores y productores locales.
Durante el taller realizado en el Centro Yanachaga (Huancabamba), los participantes aprendieron a identificar especies de abejas nativas como la “abeja niña o niño” (Tetragonisca angustula) y la “abeja curco” (Melipona eburnea), así como técnicas básicas para su manejo y protección. Entre los temas abordados destacaron la elaboración del calendario floral, la preparación de atrayentes para su captura responsable, la confección de cajas racionales y prácticas para el control de plagas, siempre desde un enfoque de respeto al ecosistema.
Carlos Maldonado, formador en meliponicultura y capacitador del taller, resaltó la importancia de revalorar a estas especies. “Las abejas son muy importantes en el ecosistema porque son polinizadores por excelencia. Gracias a ellas y otros polinizadores se mantienen nuestros cultivos y el bosque”, comentó.
Asimismo, se destacó que las abejas meliponas cumplen un rol clave en los ecosistemas y que actualmente se encuentran amenazadas por la deforestación, el cambio climático y el uso irresponsable de agroquímicos. A ello se suma el valor de su miel, reconocida por sus propiedades medicinales, lo que representa una oportunidad para el desarrollo económico sostenible a nivel local.

Confección de caja racional para la cría de abejas nativas
Foto: Profonanpe
“Dentro de nuestra Reserva de Biósfera, los polinizadores como nuestras abejas nativas, moscas, escarabajos y otros insectos son clave para sostener las cadenas productivas. Conocerlos y valorarlos es fundamental”, destacó Flor Sánchez, gerenta de la BIOAY.
Los participantes fueron seleccionados con el objetivo de convertirse en replicadores de los conocimientos adquiridos, promoviendo la meliponicultura como una práctica sostenible y aliada de la conservación.
Al respecto, Gladis Shareva, jefa de la Comunidad Nativa Belén, resaltó la importancia del taller para su comunidad, donde las abejas nativas están desapareciendo. “Estos espacios nos permiten aprender a protegerlas y compartir ese conocimiento con los niños y las familias, que aún saben poco sobre los insectos polinizadores”, señaló, resaltando la importancia de las capacitaciones para fortalecer el cuidado de las abejas en su territorio.
En el Perú se han reportado 175 especies de abejas nativas sin aguijón. La protección de estas especies y de otros insectos polinizadores es clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas, la producción de alimentos y el bienestar de las comunidades locales.

Elaboración de atrayente para abejas nativas.
Foto: Profonanpe
Sobre Poli-LAC
En Perú, el proyecto regional “Protección de insectos polinizadores en América Latina y el Caribe (Poli-LAC)” es un esfuerzo conjunto del Ministerio del Ambiente y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, en alianza con Profonanpe, con el apoyo de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, por encargo de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Gobierno Federal de Alemania.