Fondo Verde acreditó a instituciones con altos estándares fiduciarios, ambientales y sociales.

Fondo Verde acreditó a instituciones con altos estándares fiduciarios, ambientales y sociales.

Por:
Profonanpe
06 de Febrero 2016
Fondo verde

El directorio del Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) acreditó a las primeras siete instituciones que podrán canalizar recursos y financiar programas o proyectos orientados a la mitigación y adaptación al cambio climático.

Para la selección de las entidades se aplicó un detallado “due diligence” (diligencia debida) y se tomó en cuenta que las instituciones postulantes apliquen altos estándares fiduciarios, ambientales y sociales.

En el tema fiduciario, el Fondo considera tres criterios principales a evaluar: transparencia en las operaciones financieras, procesos administrativos y financieros eficientes, y una efectiva capacidad de rendición de cuentas.

De estos lineamientos se desprenden diversos aspectos como, por ejemplo, los procesos competitivos de licitación, los mecanismos transparentes y efectivos para evaluar postores, la efectiva división de tareas para la autorización de pagos y desembolsos para proyectos, la capacidad para asegurar el cumplimiento en el proceso de adquisiciones, el análisis periódico de los procesos y las salvaguardas contra los conflictos de intereses.

Como se conoce, la única institución acreditada de América Latina es Profonanpe, que desde hace 22 años financia proyectos de conservación de la biodiversidad y las áreas protegidas en el país. La propuesta de PROFONANPE se orientó a priorizar proyectos que integren la conservación de la biodiversidad con la adaptación y mitigación al cambio climático.

Otras entidades certificadas fueron: el africano Centre de Suivi Écologique (CSE), de Senegal, que trabaja en la lucha contra la desertificación y conservación de las zonas costeras; la Secretaría del Programa Regional del Pacífico para el Medioambiente, que se dedica a la conservación y el desarrollo sostenible del medioambiente en la región del Pacífico; Acumen Fund, que se ocupa de la mejora de la vida de las comunidades de bajos ingresos en África y Asia.

Asimismo, se acreditó a tres organismos internacionales: el Banco Asiático de Desarrollo (ADB), Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW), de Alemania, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esta es la primera generación de instituciones acreditadas, sin embargo, el Fondo acepta continuamente solicitudes de certificación a través de un sistema en línea. Lo que se busca es construir, en un futuro, un conjunto de instituciones públicas y privadas acreditadas de los diversos países miembros en todo el mundo.

El directorio del Fondo Verde para el Clima se reunió el pasado miércoles 25 de marzo en su sede central, ubicada en la ciudad de Songdo, República de Corea. Participaron 36 miembros del Consejo, 69 asesores y cerca de 170 representantes de la sociedad civil, sector privado y organizaciones internacionales observadoras. La décima reunión se celebrará del 6 al 9 de julio del presente año, en la misma sede.

El Fondo Verde para el Clima es el órgano de subvenciones de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), creado el 11 de diciembre 2010. Fue establecido por 194 gobiernos integrantes de la CMNUCC con el objetivo de ser un vehículo de inversión global para el financiamiento climático.

Se constituye como un mecanismo destinado a catalizar recursos públicos y privados para que las naciones en desarrollo ejecuten proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático y puedan hacer frente al calentamiento global. Hasta el momento, ha recibido aportes por más de US$ 10 mil millones de países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Japón, entre otros; y se espera que hacia el 2020 administre un flujo anual de US$ 100 mil millones.

Entre sus objetivos, el Fondo busca promover un cambio de paradigma para reducir la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero como principales contribuyentes del cambio climático, y desempeñar un clave papel en la canalización de nuevos recursos financieros que sean suficientes y previsibles.

El Fondo se guía por los principios y disposiciones de la CMNUCC y rendirá cuenta de sus acciones a la dirección de la Conferencia de las Partes de la Convención del Cambio Climático (COP).